Opiniones / agosto 28, 2016

Los botones nos hacen sentir bien

Mira, esto es un botón:

Siéntete libre de tocarlo, manosearlo, pulsarlo…

Aquí tienes varios botones, el texto que hay escrito en ellos es totalmente cierto, puedes hacer clic y hacer lo que quieras. Siéntete dueño de tus ordenes.


Son botones reales, haces clic en ellos y te muestran lo que dicen. Son botones simpáticos, artísticos, respetuosos y hasta alguno sabe darte la hora en todo momento. ¿Fantástico, verdad?

Son botones bonitos, con un poco de borde redondo pero sin parecer antiguos. Son botones de colores vistosos, que a todo el mundo le gusta. Verde, azul… ¡Preciosos!

Oh, mira, por aquí tenemos un botón que viene de trabajar.

Este botón se encarga de una faena muy importante. Y hace lo posible para que todo no estallemos en mil pedazos.

¡Miren! Aquí hay otro. Este botón es conocido como botón “submit”. Es el encargado de enviar solo lo que el usuario escribe en un formulario de una página web. Nombre, correo, asunto, mensaje… Él es tu botón.

Pero el botón de “submit” no trabaja solo. Trabaja conjuntamente con un botón llamado “reset”, que es el encargado de borrar el formulario por completo en el caso de que el usuario quiera borrar todo lo escrito. Y claro, lo borra para siempre. No queda constancia de lo que has escrito.

En los múltiples mundos de las aplicaciones existen muchos botones. Sobretodo en los apartados de Privacidad. Botones que ayudan que tu privacidad sea siempre segura y anónima. Botones los cuales si pulsas harán todo lo que pidas.

No relevarán tu identidad, no publicarán tu teléfono, no publicarán tu correo y nombre, no publicará tus gustos, tu posición GPS… Ni trataran de hacer campañas de publicidad con lo que digas y hagas. Nada, ellos te protegen entre escudo y espada.

Pero… Y si…

¿Y si los botones hacen cosas distintas de lo que nos dicen? ¿Y si en vez de enviar solo lo que has escrito en un formulario también envía desde que navegador se ha enviado? ¿Y si envían información que tu crees que no envían? ¿Y si hacen funciones para terceros?

¿Y si en realidad el programador ha decidido poner un texto en el botón pero una función diferente a lo que dice? ¿Y si en vez de “Saludar” guarda datos tuyos? ¿Y si en vez de borrar los copia en un servidor? ¿Y si no es necesario tener un botón para hacer cosas?

A veces para saber que un botón hace lo que dice es necesario leer que instrucciones ejecuta cuando un usuario los pulsa. A veces es necesario tener acceso a esas instrucciones para confirmar que ese botón “borra toda la información” y no “hace ver que borra la información pero la guarda en un servidor”.

Entonces, para afirmar que un botón hace lo que hace, es necesario tener acceso al código fuente de ese botón y de toda la aplicación. Para que esa aplicación sea de fiar, es necesario tener acceso al código fuente. Sin código fuente, se pueden tener botones muertos que solo te hagan sentir bien.

Se aprovechan de nosotros

Algunas grandes empresas se aprovechan de que no tenemos acceso al código fuente para añadir muchos botones para que nos sintamos bien con ellos. Este tipo de botones suelen tener un efecto placebo con muchas de las funciones que existen en las aplicaciones web, para móviles o hasta para ordenador.

La gran mayoría de botones ni siquiera tienen una instrucción detrás, simplemente nos hacen sentir mejor y nos hacen creer que lo tenemos todo bajo control. Que nosotros controlamos la aplicación, cuando en realidad es una empresa que te controla a ti.

Ah, me dejé de comentar un botón. Existe el botón que sirve para “No compartir tu información con otras aplicaciones“. Ese botón es real y funciona o… eso dicen. Creo que se puede pulsar en una aplicación de mensajería poco conocida.

Uhm… ¿De que estaba hablando?


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