Git / enero 7, 2016

Me paso a GitLab, pero mantengo GitHub

Al principio, siempre que queremos probar algo nuevo nos vamos a lo fácil, a lo que todo el mundo usa. Cuando aprendemos a usar esa herramienta es cuando nos decidimos a buscar alternativas y cosas mejores. Es lo que me ha ocurrido a mi con GitHub.

¿Qué es GitLab y que lo hace tan diferente de GitHub?

Ambos son repositorios Git basados en web que han racionalizado los flujos de trabajo de desarrollo web. Proporcionan lugares centralizados, basados en la nube, donde los equipos pueden almacenar, compartir, publicar y colaborar en proyectos de todo tipo. Git revolucionó el Software de control de versiones de programario, y Github, añadió una plataforma puesta en escena para compartir prototipos y proyectos de código abierto.

Ahora, GitLab está poniendo más cosas sobre la mesa. Si quieres saber que tiene de “mejor” que GitHub, sigue leyendo.

Lo básico de GitLab

Como GitHub, GitLab es un administrador de repositorios basados en la web que permite a los desarrolladores colaborar en el código, duplicar código para crear de forma segura y editar nuevos proyectos. GitLab está escrito en el lenguaje de programación Ruby e incluso una Wiki.

Tiene tres versiones diferentes: GitLab Community Edition (CE), Enterprise Edition (EE) y una versión alojada en GitLab.com. Tiene más de 700 colaboraciones y es utilizado por las principales organizaciones como la NASA, el CERN, IBM, AT&T, BELL, Alibaba, SPACEX, RedHat, etc.

Donde realmente destaca GitLab, son en sus permisos, protección de la rama (o branch) y las características de autenticación son los puntos clave.

Ventajas de GitLab

GitLab tiene todo lo tiene GitHub y mucho más, dando mayor control sobre los repositorios a los equipos de desarrollo. Dentro de sus características adicionales incluyen:

  • Una interfaz web de usuario bonita, agradable y fácil de usar. En una sola pantalla lo tienes todo: proyectos, últimos proyectos, usuarios, grupos y estadísticas.
  • Permite ajustar un repositorio como público o privado. Además hay una tercera opción llamada “Snippet support” donde permite a los usuarios compartir pequeñas partes del proyecto sin compartir la totalidad del proyecto.
  • Ramas protegidas permiten mantener a salvo código. Esta opción permite a los usuarios establecer permisos superiores en un proyecto, por lo que sólo ciertas personas son capaces de subir contenido nuevo o eliminar código en una rama.
  • En cuanto a los niveles de autenticación, GitLab da un paso más allá, permitiendo a los usuarios dar acceso más allá de un nivel de lectura/escritura.
  • Con el estado “Work in Progress”, los desarrolladores pueden etiquetar un proyecto y dejar claro a los colaboradores que el código está sin terminar. Esto evita que accidentalmente quedar fusionado con otro código antes de que esté terminado.

Conclusión

En definitiva, GitLab permite descargar el software y tener tu propio “GitHub” en tu servidor y eso es genial. Por no hablar de la APP oficial que puedes encontrar en F-Droid de GitLab donde puedes ver todo sobre tus repositorios. Sin duda, una alternativa a tener muy en cuenta, tanto, que he pasado mis repositorios GitLab y he dejado de subir cosas a mi GitHub, aunque creo que lo usaré para cosas diferentes.


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